viernes, 9 de marzo de 2012

MACRI: ¿EL NUEVO MITRE?






El problema del traspaso de los subtes a la CABA, parece querer derivar de un problema menor entre el Estado Nacional y uno de sus distritos que reclama para sí un derecho, en un conflicto a nivel nacional que incluye a todas las provincias que conforman la Nación. 

En un primer momento fue un aprovechamiento político de la  tragedia ferroviarria de Once para dejar un negocio que había reclamado desde su primera campaña para intendente capitalino, y que después de dos meses de gestión no se mostraba tan provechoso como aparecia en los papeles. Mauricio de golpe tomó conciencia que los vagones de la línea A tenían casi 100 años, que el pasaje era más caro de lo que pagaba el pasajero, y sobretodo se percató de que las valiosas inversiones que se debían realizar para mejorar el servicio representaban erogaciones de presupuesto.  

SUBTERRANEOS DE BUENOS AIRES


 Y si bien nace en la ineptitud de un dirigente, por la habilidad de un publicista se pone en discordancia el concepto de federalismo, utilizando una idea del pasado, pero seductora, en un sentido mentiroso, ya que corresponden a la concepción de país que tanta sangre costó en la historia, desde la independencia, y corresponde al proyecto de país que se pretende.


El intendente, con mezquino juicio, pide que a cada provincia se le dé dea cuerdo a lo que aporta, no respecto a sus necesidades. Reclama  que la Nación se queda con el 75% del presupuesto dejando para repartir entre las provincias y su ciudad un 25%. Esta solicitud no le pasaba por su  cabeza cuando la CABA  no era Autónoma y no estaba escindida del PN. Al Intendente lo elegía el Presidente de turno y estos problemas no existían ya que la Ciudad de Bs. As. era Capital. Esa creencia fue la recuperada por el Intendente Macri cuando expresó: “La Ciudad de Bs. Es de todos, es donde se reflejan todos los argentinos”.


MACRI EN REUNIÓN DE GABINETE


Presenta su visión como federalista, pero hay que ver cual es el federalismo pretendido. Argentina es un país muy extenso, con zonas densamente pobladas y otras que son muy abiertas con poca población. Algunas con una desigualdad económica muy grande, otras con riquezas que desbordan. Preguntémonos que mapa nos quedaría si a Cada lugar le devolviéramos en función de lo que cada uno produce y genera de acuerdo a la recaudación tributaria tendríamos lugares e incluso provincias estancados en el siglo XIX y otros, los más beneficiados, con desarrollo casi del S XXII.


Por esta razón para que el Estado de la Nación desarrolle una obra pública y una distribución del ingreso lo más equitativa posible. Es necesario que ese 75% que reclama el ingeniero quede en arcas estatales. Sólo una mirada muy centralizada puede pensar con el criterio de que lo mío es mío y no lo reparto con nadie.

En la discusión que partió de algo que parecía nimio e intrascendente para el interior,  como el tema subterráneos, se generalizó a una discusión sobre el proyecto de país que nos lleva a la discusión decimonónica de unitarios y federales. A la vieja “Guerra de la Camisetas” del maestro Jauretche. Hay un federalismo que es el contemplado en la constitución de 1994, que ya demasiado ha resistido los embates de un proyecto neoliberal en esa última reforma. Creo que Cristina debe sentar las bases de este  proyecto de país federal, basado en un modelo nacional y popular, por medio de la redacción de una Nueva Constitución Nacional, en la que este tipo de discusiones queden saldadas de raíz, con una redacción moderna y acorde a las necesidades de la época. Sin reeditar espejismos del siglo pasado.



UNITARIOS Y FEDERALES DEL S XIX




La única condición seria el renunciamiento expreso de la presidenta a cualquier forma de reelección. Esto garantizaría el apoyo de gran parte del arco político a la obra. Por otra parte, y para concluir creo que los tiempos de la CABA financiada por toda la Argentina han concluido, El estado capitalino tiene uno de los presupuestos más altos del país, tanto nominales como por habitante, y tiene la posibilidad de generar más ingresos por sí misma. Tiene créditos del exterior para obres en el subte, que en lugar de ejecutarlos, los ha puesto a plazo fijo en el Banco Ciudad, por falta de proyectos. La pregunta que flota es: ¿no pueden o no quieren gobernar? Sea cual fuere la respuesta, lo objetivo es la permanente búsqueda de excusas para ocultar su falta de gestión.  











martes, 6 de marzo de 2012

LOS ACIERTOS Y ERRORES DE LA PRESIDENTA



La presidenta habló. Hablo tres horas y veinte minutos casi sin falla, con lo que se notaba era el mejor de los asesoramientos de sus colaboradores. Dio datos duros, cifras, formó una idea económica. Esbozo una reforma del BCRA, con la cual esta entidad no solo se ocuparía del valor del billete sino que pasaría a regular la actividad de la banca privada, regulando el valor de los intereses y retomando el control del crédito privado y público.
También hablo de la reconversión de las políticas ferroviarias y energéticas, tomando como hitos el luctuoso episodio de Once y el conflicto de YPF, y pudo incluir un episodio que había sucedido horas atrás el bochornoso episodio del Jefe de Gobierno de la CABA, devolviendo los Subterráneos, nacionalizando un problema absolutamente jurisdiccional.



Cristina en la Apertura de Sesiones

Pero como nunca falta el “Mordisquito” como le llamaba Discepolo, alguien le pasó mal los datos sobre los maestros y le hizo “meter la pata”. La metió en un punto donde es necesario hacer un replanteo general, porque es cierto que hay una paritaria nacional que solo da pautas a las provincias para negociaciones particulares que pasan por realidades muy distintas, algunas que no alcanzan las cifras de esta paritaria, y otras que la superan largamente. Esto produce una discusión pero no en el sentido que se tendría enfrentar, sino en el mal sentido de cual es la función del docente.

Esto provoco el malestar de miles de docentes, y fue aprovechado por los medios de oposición para instalar un tema de discusión en el que el gobierno quedaba mal parado, en el que Cristina se mostraba indolente con los abnegados docentes que cobraban muy poco. Quizás eso no es lo más importante, sino que se logra una división expresada en el paro de hoy 6/3 de masiva adhesión en la mayoría de las provincias, aprovechándolo todo tipo de sindicalista, fundamentalmente los de la izquierda dura y también algunos que se dicen Kirchneristas,  y si bien es cierto que los sueldos pueden ser insuficientes, también es cierto que lo más importante es dar al docente nuevamente una función cierta en la educación popular.

Juan Monserrat UEPC (Córdoba)

La función del docente está ligada íntimamente al proyecto educativo de la nación que debe ser replicado en las provincias con  sus respectivas particularidades, pero con una organización y control central que no puede ser desvirtuada por las ideologías de las provincias, sino que se debe tender a una unificación sana del proyecto educativo.



Imagen de Maestra

Es indudable que las realidades regionales son irrebatibles y deben ser respetadas, pero el traspaso de presupuesto menemista a las provincias sin ningún tipo de organicidad fue el mayor avance del modelo neoliberal sobre la educación pública, buscando su devaluación y el avance desmedido de la educación privada, la tiene todas las facilidades, subsidios e instituciones con sus propias programaciones, al servicio del intercambio de relaciones, el marketing y la formación de personal jerárquico y políticos liberales.

Para la educación pública con un alumno que aprenda a leer y escribir, y a sumo operar una máquina, pero sin desarrollar un pensamiento crítico alcanza. Ese es el modelo liberal de educación y medidas aisladas como computadoras, TV, o construcción de escuelas no lo van a revertir. Hace falta una verdadera discusión de lo que es una educación nacional y popular orientada dentro de los objetivos del Estado Nacional.

Este objetivo no pasa por un sueldo, sino por una discusión amplia y abierta con los docentes, pero el primer paso se lo debe dar desde el Gobierno con una propuesta de Reforma de la Ley de Educación o bien una nueva Ley de Educación en el marco de una Nueva Constitución, en la que nuestra presidenta debe realizar el primer compromiso de renunciar a cualquier forma de reelección.

Es allí donde podremos decir que el Estado Nacional tiene su proyecto educativo nacional y popular y sus docentes al servicio del mismo. Hasta entonces, seguiremos con docentes sin rumbo, algunos realmente ofendidos por lo que afirmó Cristina, otros descubiertos como chicos jugando a las escondidas.