AGUININS Y LAS CRÍTICAS GASTADAS
La nota de Aguinins de ayer 24 de abril de 2004 en La Nazión
maneja una serie de inexactitudes que ni son dignas de una persona que ostenta
una cultura como la que aparece en el currículum del escriba. Él dedica el primer
párrafo de su nota a dispersar cumplidos a los conocimientos, capacidad de discurso,
capacidad de conducción, belleza, firmeza, su experiencia como legisladora y su
experiencia académica, sin reconocer su título lo que marca el comienzo de
algunas veladas agresiones en este primer párrafo, las que se completan con esa
insinuación de miedo que inspira en los gobernadores, y el “temblor” que
provoca su humor en el poder judicial, aquello que plantea como adulaciones,
pero que terminan siendo burdas e infundadas groserías.
![]() |
| Presidenta CFK |
Pero lo que llama, al comienzo del segundo párrafo “cualidades
y recursos”, termina aquí para dar paso a un indiscriminado ataque, y encima erigiéndose
en ave negra capaz de juzgar la mala acción de Cristina y sus allegados,
marcando una inexistente repetición de acciones, en la que no toma en cuenta
espacios circunstancias o momentos históricos, que diferencian las distintas
decisiones epocales. Este señor mal
informado y que ha borrado completamente sus orígenes teóricos marxistas, tanto
que no le sirven para hacer un análisis situacional y lo convierte en una mera
comparación entre Perón y Cristina sin tomar en cuenta toda la problemática distinta
entre la década del ‘50 del S XX y los años de Bicentenario. Para subir la
tensión el escriba, que transitó por la medicina y el psicoanálisis, pretende
diagnosticar y convertir la nota en una clase improvisada y comparativa de
anatomía.
Me parece que es un argumento ya gastado, antiguo, y que no
tiene relación con la realidad la comparación anatómica con la social, cuando
se va a comprender que la lógica de la biología y la lógica social discurren
por caminos distintos y tienen ámbitos de comprensión distintos, por lo que
realizar la analogía entre el cuerpo y la estructura social ya es algo que está
quedado en el tiempo. Incluso se hace todavía más fanático, cuando realiza un
giro y a aquella comparación la transforma en paradigma de una opresión a la
que le pone nombre propio, y ejemplos de acciones que se realizaban en el pasado
y que se han dejado de hacer, como las críticas a su “enriquecimiento”,
hablando como si se hubiera dejado de lado un delito, y no pensando que solamente
se podría haber puesto “riqueza” cómo corresponde, evitando la artera ofensa a
la presidenta. Inmediatamente pedidos para permitir que se hagan cosas que se
están haciendo, para las cuales no hace falta echar a nadie, dado que a Boudou le
deben probar todavía si existe al menos una relación que lo una con el
ejecutivo de Ciccone, más allá de la condición de marplatense y de las declaraciones
de una mujer despechada. Las decisiones sobre el caso Schocklender, y su mal
habida Fundación perjudicando a la Organización Madres de Plaza de Mayo, y se
está juzgando. Los gobernadores, intendentes y legisladores deben ser puestos
en cuestión por sus propias provincias y la presidenta, aunque Ud. crea que
tiene la suma del poder público, no es Videla, y respeta las autonomías provinciales,
cosa que parece que Ud. no está dispuesto a soportar. Además para su
información no es resorte de la Suprema Corte de Justicia el nombramiento de
Fiscales de la Nación, sino que su evaluación, debe ser realizada por el
Consejo de la Magistratura, para después ser promulgada por la Presidenta. A
posteriori le sale el gorila deshonesto de adentro y pide por un lado mano dura
con los pobres, gritando ¡basta de piquetes!; por otro sigue saliendo otro
espécimen peludo del pecho declamando que las privatizaciones de YPF y de FFAA “están
plagadas de chanchullos que se cocinan”. Todo lo dicho sin ninguna base de prueba,
o al menos de creencia racional que lo sustente. Como era de esperar en este tipo
de livianas argumentaciones cierra su discurso apelando a la comparación con
otros países de diversa condición, situacionalidad y ubicación que el nuestro.
Marcos Aguinins
No es extraño el pensamiento demostrado por Aginins acorde
con el estrato social y
la ideología positivista y neoliberal que representa y los que puede ser encuadrado, lo que es altamente inexplicable
es la pobreza de argumentaciones que exhibe, disfrazada bajo un frondoso
vocabulario y una construcción gramatical vistosa. Porque son ideas repetidas
en la derecha argentina e incluso en algunos autores internacionales que
escriben en términos similares. No se vislumbra una nueva forma de argumentar,
ni un razonamiento claro y distinto, que permita observar críticamente los
errores del gobierno. Por lo que solo ayudan a reafirmar a aquellos que
compartimos el pensamiento presidencial.
Desde esa trillada corteza pseudo- intelectualoide, ya no se
deja traslucir ninguna creencia sólida o suficiente que permita otra cosa que
seguir cayendo en el foso de la banalidad.








